Pathway creado para estudiantes ¿efectivo o no?

Por Angelica González Blanco

Pathway el nuevo programa migratorio como medida extrema de la COVID-19.

En días pasados el Ministerio de Migración y Ciudadanía de Canadá, en relación a la situación o a la emergencia que hemos vivido con relación a la COVID-19 a nivel mundial decidió crear un programa basado en la facultad que la ley migratoria le ha entregado a través de la sección 252 del Immigration and Refugee Protection Act, Razones Humanitarias y de Compasión, donde el Ministerio recibe las facultades para otorgar la residencia permanente a aquellas personas que, como resultado de su situación, el gobierno considere que exista la necesidad de ponerle un remedio a su situación, de acuerdo a la situación actual, desde el punto de vista social, migratorio y político, tal y como lo podemos ver en el  Pathway, que es un programa que nació a través de un policy, y estos policies o políticas emanadas del poder ejecutivo, a través del Ministerio, que están basadas en esta sección 252 del Immigration and Refugee Protection Act y que vienen desde la ley, simplemente buscan darle un remedio o una solución a lo que actualmente está viviendo el país con relación a la situación migratoria o con relación a las metas migratorias establecidas por el poder ejecutivo y que han sido afectadas directamente por la pandemia mundial de la COVID-19.

La realidad es que la COVID-19 atacó al mundo sin prevención y de una u otra forma obstaculizó el cumplimiento de las metas migratorias establecidas por el gobierno liberal y estas se vieron notoriamente afectadas por la pandemia al momento de que, por medidas de seguridad, el gobierno decidió parar la inmigración a Canadá, por lo que tiene que suplirlas de otra forma. Dándole también el crédito a aquellas personas que han estado en el país sirviendo a la sociedad y a la economía, se estableció un programa denominado Pathway o camino hacia la residencia permanente, donde se crearon dos categorías básicas: la de trabajo y la de estudios. La de trabajo se dividió a su vez en trabajadores de la salud y los trabajadores que han sido denominados como esenciales.

En el día de hoy quiero referirme a la categoría de estudios y ¿por qué vamos a hablar de la categoría de estudio después de este preámbulo y este background en esta columna?  Pues porque considero que la categoría de estudios que se llevó a cabo y que se abrió y se cumplió su meta que eran 50 000 cupos en un día y medio. El punto aquí es que los elementos claves de clasificación para esta categoría eran muy claros: el candidato tenía que establecer que tenía un conocimiento del idioma que pudiera considerarse bajo el CLB sobre 5 en todas las categorías, ya sea lectura, comprensión y habla etc. y además de eso, que la persona debía haberse graduado en el programa de 2 años y que actualmente estuviese trabajando a tiempo completo. Esas eran las características; sin embargo, el gobierno anticipadamente estableció que día iba a implementarse este nuevo Pathway y dijo que eran 50 000 cupos.

Al momento de sacar los 50 000 cupos, primero, dentro del procedimiento existían 8 formas que debían completarse y dentro de las 8 formas había que anexar cada una de las evidencias necesarias y establecidas para esta categoría. El punto aquí y es lo que quiero tratar, es que esta categoría se llenó en un día y medio prácticamente y mi pregunta es ¿en un día y medio se pudieron generar las formas de la manera tan eficiente o de acuerdo a lo que establece la regulación 10, es decir que las formas deben estar completas y la aplicación debe esta completa para que no sea regresada? Quiero aclarar que todo proceso migratorio, para poder ser admitido o para que la presentación de la aplicación sea admitida, debe cumplir con lo que establece la regulación 10, que determina que toda aplicación debe estar completa y completa se refiere a que todos sus formatos deben estar diligenciados de una forma correcta y todos sus anexos o soportes de evidencia deben estar completos. Si eso no es así, se considera que la aplicación está incompleta y va a ser regresada a la persona que la presentó.

En este caso y el motivo por el que quiero traer esto hoy a la palestra es porque considero que en un día y medio estudiantes que tenían la capacidad, que ya tenían su examen de inglés, que tenían los dos años de estudio, que estaban en este momento trabajando, no pudieron presentar su aplicación de esa forma tan rápida en esa competencia en el extremo que puso el gobierno de completar cupos de acuerdo con la capacidad. Muchísimas personas, de hecho, en mi propia práctica estábamos corriendo una maratón contrarreloj, pero eso mismo indica o afecta la celeridad del proceso, lo que quiere decir es que 8 formas que deben ser completas, más los anexos que se deben presentar para que estén correctamente diligenciados necesitaban el tiempo correcto y además de eso cada persona tenía que crear su propio portal. Al hablar de esto me pregunto yo el día de hoy ¿cuántas de esas 50 000 aplicaciones cumplen con los requerimientos establecidos por las regulaciones de Inmigración? Esa es una pregunta que el Ministerio debería contestar en el día de hoy, porque no creo que 50 000 aplicaciones hayan podido ser revisadas desde el día en que se completó el número recibido hasta la fecha.

De lo que sí estoy segura es de que mucho más del 30% de esas aplicaciones van a estar en desacuerdo con lo que establece la regulación 10 de las leyes migratorias, porque no existía la manera en la que todas las personas pudiesen completar en ese tiempo récord de una forma clara y completa las aplicaciones, porque han sido obligadas a estar en una competencia de tiempo, en vez de una competencia de celeridad, una competencia de presentar las aplicaciones correctas. Sé que el gobierno está tomando las medidas de la mejor forma de la forma que ellos las pueden enfrentar; sin embargo, es importante señalar que un proceso migratorio no puede estar determinado por quién llega primero, porque no es una maratón, no puede tomarse la seriedad del destino migratorio de un ser humano o de una familia de esa forma.

Ahora bien ¿qué pasará con aquellas aplicaciones que no están de acuerdo con lo que establece la ley, que han sido incompletas y van a hacer retornadas? ¿Qué pasará con esos cupos? Lo más probable y es que lo que sería racionalmente adecuado es que el gobierno reabriera esos cupos, pero al reabrirlos deben colocar primero un tiempo prudente analizando los errores que esas personas cometieron y dando una forma anticipada de tener las aplicaciones completas antes de abrir el pool, antes de abrir esa  esa maratón, para que se pueda definir por ejemplo: “bueno, si se van a abrir 30 000 cupos a partir del 1º de diciembre y estas son todas las formas no vamos a cambiar ninguna para que las personas que tengan la capacidad y lo puedan hacer con anticipación”, de manera que las personas entreguen aplicaciones y solicitudes que estén de acuerdo a lo establecido en la ley.

Considero que cuando estamos hablando de procesos legales debe siempre tenerse en cuenta el espíritu de la norma, pero también no solamente el por qué el proceso legal se hace, sino como el proceso se va a hacer. No podemos establecer un proceso jurídico en donde hay un procedimiento administrativo incluido que vaya de la mano con una maratón de tiempo, porque eso perjudica y compromete la celeridad del mismo proceso. Obviamente, las personas en necesidad y con la ilusión de volverse residentes permanentes de Canadá, en esta situación sin precedente mundial, harán lo que tienen que hacer, correrán y apelarán a cualquier cosa que quieran con tal de conseguir su propósito. Sin embargo, muchos de ellos verán sus sueños truncados o es que se les dará a esas personas una segunda oportunidad. La pregunta es ¿qué hará el Ministerio con estas aplicaciones que no cumplen con los requisitos? ¿Se las devolverán a las personas que llegaron a la competencia y sin los requisitos establecidos? ¿Reabrirán los cupos? ¿Le darán una segunda oportunidad a ellos o le darán una oportunidad a aquellos que tengan las aplicaciones completas?

Esto es para tenerlo en cuenta y de pronto para abrir un poco la discusión pública donde el Ministerio probablemente podría realizar o presentar programas que estén de acuerdo a la realidad social y que no impliquen un gasto al erario público, creando competencias insanas, obligando a los funcionarios de inmigración hacer trabajos que no van a llegar a cumplir con el objetivo y me explico: de estas 50 000 aplicaciones habrá personas dedicadas a examinar que cumplan con los requisitos y al momento determinar que estas aplicaciones no tienen los requisitos el trabajo de estas personas va a estar desperdiciado, y al estar desperdiciado eso implicará un gasto innecesario en el manejo del presupuesto. Esto es algo que debemos pensar y es algo que el Ministerio debe tener a la mano y algo que el Ministerio debe considerar porque, en estos momentos en los que el gobierno federal ha invertido tanto dinero en poder sostener la economía y la sociedad, debemos trabajar con cautela en la inversión de la contratación de nuevos agentes de inmigración, en la contratación de recursos tanto humanos como recursos de trabajo.

Hoy solamente quería dedicarme a hacernos estas preguntas en un momento en el que no solamente estamos en la maratón de aplicar a un proceso migratorio donde queremos tener una respuesta. Obviamente yo entiendo que las personas que están en Canadá y que están buscando un futuro migratorio quisiesen entrar en esta competencia, pero lo oportuno es que la competencia lleve a buen término al aplicante, pero que no implique el desperdicio del tiempo y del dinero e inversión del Ministerio público. Hoy me despido desde mi escritorio dejándolos con este pensamiento. Yo soy Angélica Gonzalez Blanco y los invito a que me sigan en mis redes sociales y nos vean en nuestra página web wwwangelicagonzalezblanco.com y si quieres contactarnos lo puedes hacer al WhatsApp + 1-437-344-2904.