TORONTO.- Quedé tocada con una historia de un cubano que después de ser educado en un régimen totalitarista, donde su cerebro fue programado con ideas represivas y una formación retorcida por amor a “la patria”, se dio cuenta que eso en lo que había crecido era una farsa y una mentira, y decide desertar siendo un militante de la fuerza aérea de su país. Luego en el exilio dice públicamente como los convenios políticos/internacionales no garantizan nada. Es una historia que deja el sinsabor de que al final todo es letra muerta, porque en el papel suena todo muy bonito, pero la realidad es a otro precio, porque los intereses políticos sobrepasan a las obligaciones firmadas por los estados soberanos, en donde se comprometen a proteger a las víctimas de persecución.

 LaPortada-3-Diciembre-2014-14

Traigo esta historia, porque compartí en mis redes sociales el vídeo de ORESTES LORENZO PEREZ, un piloto cubano que cansado de cabildear por los derechos de reunificación con su familia, decidió hacer lo imprevisto, ir por su familia a Cuba. Arriesgando su vida y para no dejarse aplastar por las respuestas negativas de los burócratas, quienes excusan su incompetencia algunas veces detrás de un sistema legal; de los intereses políticos; de los gobiernos y/o gobernantes. Esa historia me recordó la razón por la que decidí cual era el área de práctica legal a trabajar años atrás… Cuando por cuestiones del destino entre a la universidad a hacer cursos libres en materia legal en Canadá como abogado entrenado en el extranjero, estudie derecho constitucional en donde conocí la carta de Derechos y Libertades y me revivió ese primer amor soñador con las leyes; ese que me llevó a ser abogado cuando solo tenía 16 años de edad. El estudiar derecho constitucional en Canadá; revivió en mi la pasión por defender a aquellos en necesidad de una franca lid. Pueden tildarme de soñadora, inocente, y excesivamente optimista, pero fue real el descubrir que lo que estaba en el papel se respiraba y cumplía en Canadá; que las libertades individuales de los seres humanos eran respetadas me lleno el tanque de la pasión por mi profesión y discretamente comencé a litigar y practicar inmigración en el año 1999.

Tuve experiencias con diferentes firmas en Ontario, pero el compromiso de Canadá en el papel y en la vida real me llevaba a la defensa y la representación de aquellos en peligro o con muchas necesidades. Créanme recuerdo todo y cada uno de los protagonistas de estas historias, que vienen a mi cabeza, aquello de la confidencialidad no puedo compartirlas, pero sí puedo decirles que fui testigo directo de la reacción y ferocidad como Canadá defendía obligaciones internacionales. Por eso hoy me da esa melancolía de lo que hemos perdido. Les cuento que triste me sentí cuando vi la historia de Orestes Lorenzo Pérez, cuando hoy miles de refugiados en Canadá han sido rechazados por “hacer lo que fuese para mantenerse en familia o recuperar la familia” cuantos han sido excluidos porque han usado un documento falso para trabajar y alimentar a su familia, cuantos han sido regresados a países en donde corren peligro desde su llegada…

Hay cosas que son públicas, tales como las deportaciones hechas a Somalia por CBSA en donde las personas son dejadas a la deriva. Les recomiendo un especial hecho por CBC en el programa de “ the current”; ni hablar los Venezolanos abandonados a su suerte frente a un gobierno corrupto, totalitarista y anarquista, y que tal con el sinnúmero de hermanos Mexicanos obligados a regresar al “país catalogado como seguro”, donde asesinatos y venganzas crueles llenas de torturas al estilo de las películas de horror de Hollywood son el pan diario, sin comentar lo de los abusos de los mismos gobernantes, sin olvidarnos de los estudiantes horriblemente desaparecidos.

Para completar todo lo anterior es increíble ver colombianos obligados a regresar a un país donde a pesar de la aparente “normalidad” en realidad hay persecución interna contra el ciudadano común por parte de los auto llamados “ex-guerrilleros y ex paramilitares” quienes lideran bandas criminales urbanas donde victimizan mujeres y menores de edad… Qué tristeza, me siento como cuando perdí a mi padre, DE LUTO, en mi alma. Ver como cada día las leyes y autoridades de inmigración Canadiense se apartan de las obligaciones internaciones a cumplir con una agenda política.

Uno de mis casos me llenó de orgullo, el de la periodista Hondureña Karol Cabrera, que luego de tres meses de trabajo hombro a hombro con las autoridades de inmigración, me hizo sacar pecho, que orgullo ser parte de esta bandera rojo-blanca que se contonea diciendo respetamos y protegemos los derechos de los seres humanos basados en las obligaciones adquiridas como estado, somos Canadá. Esta periodista sufrió persecución por ejercer su profesión y por su desparpajo al decir la verdad sobre corrupción al aire, visiten la historia en http://karolcabreracase.wordpress.com/angelica-gonzalez-blanco/who-is-angelica-gonzalez-blanco, Ella comprometida con su profesión como lo estoy yo, decidió denunciar y no callar. Apesar que cuando esto paso el gobierno conservador estaba en poder, los cambios de ley no estaban en efecto, y se debía cumplir con lo que estaba en la ley escrita, fue así que con la figura source country class, Canadá en cumplimiento de sus obligaciones internacionales y apegados a la legislación tomo mis argumentos, y reviso con ese espíritu de solidaridad apegado a la ley, en un término de 3 meses salvo a esta mujer y su familia, dándoles la oportunidad de vivir libres y seguros. Hoy 4 años más tarde viven en libertad. Pese a ello con las políticas de “protección a Canadá “ del gobierno actual, no muchas personas en peligro como esta periodista tendrán la oportunidad de recibir protección. Una de las cosas curiosas de este caso es que el oficial que evaluaba y tenía a decidir el caso no podía creer que una persona en Canadá decidiera representar a una persona que no conocía y pro-bono…esto lo preguntaba una y otra vez… pero al final fue una historia feliz que jamás se repetirá con los cambios en la ley. Me pregunto si como dice Orestes Lorenzo los buenos somos muchos como permitimos que los cambios de las leyes de inmigración a Canadá hayan sido tan absolutos que privaran a personas en peligro ser protegidas. Que vemos exclusiones he inadmisibilidades de personas porque usaron un documento falso para alimentar a su familia; que las victimas de avivatos y “mal llamados profesionales de inmigración” no tengan un remedio a esas malas asesorías… peor han sido condenados cientos de familias al peligro y desamparo …peor los atropellos a los ciudadanos naturalizados me pregunto Dejaremos que los pocos con poder y sin conciencia de la importancia del amor a la familia y respecto a la vida, quienes persiguen sus propios intereses políticos, continúen dirigiendo nuestros destinos.

Soy Angélica González-Blanco y me despido hasta dentro de 15 días donde tendremos seguramente algo que contra compartir o ilustrar de acuerdo a lo que ustedes pidan!!!
Contáctenos 647 4947801 – 18887967801, www.angelicagonzalezblanco.com o síganos en Facebook, Instagram Twitter: @Gonzalezangelic and YouTube: angelicagonzalezblanc. Nos vemos la próxima!!!!

Este artículo fue escrito para La Portada Canadá