TORONTO.– En mi columna anterior les hablaba de lo que hoy experimentan los peticionarios de protección quienes por alguna situación debían post poner sus audiencias. Hoy voy a compartir con ustedes un caso  que se enfrentan una familia quien lucho por 8 años  para conseguir el patrocinio familiar de la madre quien hoy ya tiene 69 años de edad.

Si es un drama el tiempo de espera que enfrento esta familia para saber que su madre vendría bajo la clase familiar a reunificarse con su hija… bueno superada la espera y con visa en mano la abuelita se sube en su avión con las maletas llenas de amor jubilo y emoción de estar cerca a su hija y nietos con quien quiere pasar el resto de su vida… La abuelita pone en un bolsito especial sus papeles su pasaporte y todas las cartas que les fueron enviados con su visa de inmigrante. Su hija prevenida escribe una nota en ingles que se lee “mi madre no habla Inglés, llega a Canadá como inmigrante yo estaré en el aeropuerto este es mi número de teléfono si necesitase asistencia” y la firma.

La abuelita cansada después de más de 10 horas de vuelo y con asistencia  por parte de la aerolínea llega finalmente a Canadá. En su primera entrevista  muestra la nota de la hija y el pasaporte donde está su visa, el oficial revisa el resto de los documentos , de acurdo con el testimonio de la abuelita, y habla con otra persona  revisa las cartas y la confirmación de llegada  después de unos 15 minutos sin ayuda de un traductor y sin preguntar nada más le entrego todos los documentos a la abuelita y con los pulgares arriba dijo: OK  la abuelita  dejo que las personas de aerolínea la llevaran junto a su familia  en donde todos se abrazaron.

Hasta aquí es una historia feliz…pero cuando la hija diligentemente comienza a tramitar todos los documentos de rigor tales como el social y la tarjeta de salud en el sistema pareciere que hubiese un error, la abuelita no aparecía como una persona registrada como emigrante. En el ministerio de desarrollo social solo le decían regrese en una semana en un mes y así pasaron tres meses. Frustrada y tratando de buscar una luz la hija  pide finalmente hablar con un supervisor en el ministerio de desarrollo social, y ya muy alterada pide una respuesta. Para sorpresas de todos,  la abuelita no estaba en el sistema lo cual determinaba que ella no había aterrizado en Canadá como inmigrante.  La hija indignada llama a servicio al cliente del ministerio de inmigración y le confirman que es confirmado no existe evidencia que la abuelita había perfeccionado su calidad de inmigrante al llegar a Canadá y que por lo tanto, la abuelita NO tenia status. Que tragedia para la familia después de 8 años, porque el agente además le informó que la abuelita debía salir del país en dos meses ya que había llegado al país 4 meses atrás y era considerada un visitante.

La hija busca hablar con un oficial en el aeropuerto y pide hablar con un senior officer, petición que fue aceptada después de 3 horas de espera  el oficial amablemente chequea el sistema y confirma toda la situación advirtiéndole que la visa de inmigrante había expirado y como tal  no podían perfeccionar la inmigración de la abuelita que su estatus estaba por expirar como visitante y que debía salir del país.

Que desfachatez y falta de compromiso. ¿Es esto culpa de la abuelita o de la hija? ¿Cuál debería ser la actitud del ministerio de inmigración frente a algo tan absurdo como esto? No es razonable que por un error humano una familia sea forzada a iniciar un proceso migratorio nuevamente cuando ellos hicieron su parte!!! Errores ocurren, pero hay que enfrentar las consecuencias y determinar los hechos y mirar el daño irreparable a esta familia!! Donde quedan los 8 años de espera? El dinero invertido y peor aún las posibilidades de vida de esta abuelita? Esto es para pensar… les contare como se da la solución de la historia en el futuro. Pero la moraleja es hay que revisarlos documentos y preguntar los procedimientos para advertir y cuidar a nuestros abuelitos y padres que la falta del idioma los hace más vulnerables. Soy Angélica González-Blanco y desde mi oficina en Bogotá Colombia me despido hasta la próxima columna……recuerde seguirnos en nuestras redes sociales bajo mi nombre y a www.angelicagonzalezblanco.com 18887967801 o 6474947801