TORONTO, Canadá.- La periodista hondureña Karol Cabrera y sus dos hijos se encuentran sanos y salvos en Canadá, según confirmó hoy su abogada Angélica González-Blanco, después de que el Gobierno canadiense le concediese asilo.

Cabrera, que ha sido calificada como opositora del depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya, fue objeto de un atentado el 1 de marzo en el que resultó herida y en el que murió su colega Joseph Ochoa después de que el vehículo en el que viajaban recibiese 36 disparos.

La periodista llegó el jueves a Toronto procedente de San Salvador con su hijo de 3 años pero sin Andrea quien viajó poco después en otro avión.

En diciembre del 2009, otra hija de Cabrera, Kathleen Nicolle Rodríguez Cabrera, de 16 años y embarazada, fue asesinada en Tegucigalpa en un atentado similar.

González-Blanco confirmó hoy a Efe que Andrea Carolina Rodríguez Cabrera de 14 años, también se encuentra en Canadá junto con su madre después de que el jueves se extraviase en el aeropuerto de San Salvador.

La desaparición de la menor mientras la familia esperaba un vuelo que los trajese a Canadá, había generado especulaciones sobre la posibilidad de que fuese una represalia contra la periodista.

Cabrera es conocida en Honduras por polémicos programas de televisión y radio, y trabajó en el estatal Canal 8 de televisión.

Tras el asesinato de Ochoa, Cabrera fue tratada de sus heridas en el Hospital Militar de Tegucigalpa. Pero después de que los médicos le diesen el alta, la periodista decidió quedarse en el centro junto con sus hijos por temor a sufrir un nuevo atentado.

Cabrera declaró entonces que “estoy asilada aquí porque no me garantizan mi seguridad y no tengo adonde irme” y explicó que la persecución que sufre tanto ella como su familia es consecuencia de las denuncias de corrupción realizadas contra funcionarios del Gobierno de Zelaya.

En marzo, el Instituto Internacional de la Prensa (IPI) instó al Gobierno de Honduras a esclarecer el asesinato Joseph Ochoa y recordó que sólo en el 2009 cinco periodistas fueron asesinados en Honduras.

Angelica González-Blanco se interesó por el caso de Cabrera después de ver un programa de televisión en el que se narraba su situación. Desde Toronto, la letrada inicio el proceso para que las autoridades canadienses la concediesen asilo.

Ahora Cabrera se encuentra en un albergue para personas refugiadas en Toronto como “persona protegida” por el Estado canadiense.